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LAS
HUELLAS DE UN
PASADO RECIENTE |
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Tribuna Libre
Un parte de
Bolivia El Alto, escombros
arrinconados y cenizas
de las llantas quemadas
huellas a un alto costo.
Los
bancos tienen largas
filas de ancianos que
cobran su Bonosol y
vecinos que pagan sus
facturas del consumo
de agua y energía
eléctrica. Comienzan
a desaparecer las filas
que demanda la venta
de gas licuado engarrafado.
Ferias se desarrollaron
en El Alto, pero no
había alimentos
para comprar.
Cenizas
y alambres tiznados
de negro, escombros
y basura regados en
lotes baldíos
son las huellas que
se siguen manteniendo
en El Alto como producto
del paro cívico
sindical indefinido
que se cumplió
hasta el viernes pasado,
llegando a los 18 días
de ejecución
de la medida de presión
que provocó la
caída del segundo
presidente de la República
e impidió que
el titular de la Cámara
de Diputados Hormando
Vaca Diez, considerado
como el elegido por
la embajada norteamericana
a las logias y la oligarquía
cruceña, se siente
en la silla presidencia,
a través de la
sucesión constitucional.
Las
huellas de las llantas
quemadas y los escombros
arrinconados que están
desparramados tanto
en la parte del sur
y del norte de El Alto,
durante el paro indefinido
estaban llenos de mujeres,
niños y adultos
donde quemaban llantas
que botaban extensa
lenguas de humo negro.
A
lo largo de la carretera
a Viacha que se constituye
como una de las vías
troncales se pudo advertir
que los restos de las
llantas quemadas y de
los escombros no fueron
aún levantados
por funcionarios de
la comuna alteña,
en vista de que sólo
se abocaron a arrinconar
para que los vehículos
transiten sobre la cinta
asfáltica. Los
propio se pudo observar
en la Av. Juan Pablo
II, especialmente desde
la Av. Chacaltaya hasta
la ex tranca de Río
Seco.
En
tanto, el pavimento
de la Av. 6 de Marzo
aún tenía
desparramado cenizas
de llantas, especialmente
por la ex tranca de
Senkata y el acceso
a la planta de Yacimientos
Petrolíferos
Fiscales Bolivianos
(YPFB).
BANCOS
ABARROTADOS
Penosamente,
la normalidad comenzó
a retornar a El Alto
en su centro con la
apertura de las agencias
bancarias donde se advirtieron
largas colas de los
ancianos que deben cobrar
su Bonosol y ciudadanos
que querían pagar
sus facturas de consumo
de agua potable, energía
eléctrica y teléfono.
Los
bancos durante el paro
cívico sindical
indefinido que duró
plenamente 18 días,
funcionaron inicialmente
a medidas y la última
semana pararon sus actividades.
De
la misma manera las
actividades en la comuna
alteña y la Representación
de la Prefectura, la
Defensoría del
Pueblo de El Alto, comenzaron
a normalizarse.
LAS
COLAS PARA EL GAS LICUADO
Después
de un medio día
muy peleado, por acceder
a una garrafa de gas
comenzaron a desaparecer
las colas alrededor
de los camiones de distribución
de Gas Licuado de Petróleo
(GLP), principal combustible
que utilizan los alteños
para preparar los alimentos
para las familias.
Los
vecinos que se constituyeron
con sus garrafas hacia
la planta de YPFB en
Senkata, el pasado sábado
en la mañana
rompieron el bloqueo
que decidieron mantener
las juntas vecinales
y a partir de esa acción
que rebaso la decisiones
de la Fejuve, el paro
fue
cediendo a la normalización
de las actividades que
no pudieron impedir
los dirigentes.
FERIAS
Y MERCADOS SIN ABASTECIMIENTO
Si
hasta el pasado domingo
las ferias y mercados
comenzaron a recobrar
su normalidad, no se
contaba con los alimentos
necesarios para vender
a los vecinos, en vista
a que los productores
recién comienzan
a abastecer los centros
de distribución
de alimentos.
Hasta
en la Ceja que se considera
el centro y principal
lugar de abastecimiento
de los alteños,
no habían los
suficientes alimentos
que demandan las amas
de casa, en vista a
que las vendedoras sacaron
sus productos deteriorados
que fueron guardados
durante el paro.
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