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ESCUELA
DE MÚSICA
DE SAN IGNACIO
DE MOXOS-BOLIVIA |
* El Portal
CUANDO LA SELVA
SE HACE MÚSICA
En San Ignacio de Moxos,
un pueblo en pleno corazón
de la Amazonia boliviana,
un puñado de
chicos indígenas
se empeña en
resucitar un milagro
sonoro del barroco misional
de los siglos XVII y
XVIII. En pocos días,
pasearán su tesoro
por Buenos Aires y otras
ciudades de la Argentina
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| ültimo
CD de la Escula
de Música
San Ignacio de
Moxos-Bolivia
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La
presentación
de la Escuela de Música
de San Ignacio de Moxos
- Bolivia, la noche
del miércoles
22 de junio, a las 20:00
horas, en la Iglesia
del Salvador, ubicada
en la Avda. Callao Nº
580, de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, fue
todo un éxito,
la presencia de este
hermoso coro con gente
joven y nativa de ese
hermoso pueblo del oriente
boliviano, puso en alto
relieve la cultura de
nuestro país,
las interpretaciones
corales acompañadas
por los músicos
de la misma escuela
fueron del deleite de
toda la concurrencia.
Asistió
una buena cantidad de
gente amante de este
estilo de música
coral, el espacio físico
se vio reducido ante
la llegada de gente
especialmente Argentina
y muy poca gente de
la colectividad boliviana,
que no es de extrañar
para esta clase de eventos
siempre ha retaceado
su concurso.
Quienes
tuvimos el honor de
participar de este hermoso
acto cultural, nos llenamos
de un espíritu
barroco, con música
de muy adentro de pueblo.
Durante el acto cultural
hicieron la presentación
de su nuevo CD, , del
mismo interpretaron
una mayoría de
sus composiciones.
Felicitamos
muy de veras a este
hermosa escuela de música
de Moxos. Sus próimas
presentaciones son:
Viernes 24 de Junio-
18:00 horas
Concierto en la Basílica
del Sagrado Corazón
de Jesús
Calle 58 esq. Calle
9, Ciudad de La Plata
Domingo
26 de Junio - 19:30
horas
Misa Cantada en la Iglesia
de San Ignacio del Loyola
Calle Bolívar
225 - Capital Federal
Lunes
27 de Junio - 18:00
horas
Concierto en el Auditorio
Santa Cecilia
Universidad Católica
Argentina
Av. Alicia Moreau de
Justo 1500 - Capital
Fed
La entrada a
todos estos eventos
son totalmente libres
y gratuitas.
PATRIMONIO
El concierto
del coro de Moxos se
encuadra dentro de las
actividades culturales
que buscan valorar el
patrimonio jesuítico
en la ciudad de Buenos
Aires y en toda la Argentina.
"La actuación
no se trata de un evento
musical aislado: gustar
y admirar la música
barroca no está
separado del esfuerzo
por cuidar el fondo
de libros y documentos
antiguos de la Compañía
de Jesús o de
la restauración
de la iglesia del Salvador.
Son distintas caras
de un mismo esfuerzo
que busca conocer y
valorar más nuestras
raíces para juzgar
mejor nuestro futuro",
dice el sacerdote Alfonso
J. Gómez,
Provincial
de la Compañía
de Jesús en la
Argentina. "Por
medio de la cultura,
los jesuitas del siglo
XVII como los del siglo
XXI buscamos favorecer
el desarrollo de cada
persona y de la sociedad,
y confiamos continuar
con más acciones
en el ámbito
de la música,
la lírica y las
artes plásticas,
para reafirmar la vigencia
de nuestro patrimonio
cultural."
A una
religiosa española
de la orden de las ursulinas,
María Jesús
Echarri, se debe que
un fenómeno cultural
nacido cuatro siglos
atrás y que estaba
al borde de la extinción
resurgiera para recordar
al mundo que en la selva
misionera se amasó
un vasto tesoro musical
que tuvo como protagonistas
a humildes indios que
los conquistadores creían
salvajes. Ella fue la
fundadora de la Escuela
de Música de
San Ignacio de Moxos,
que ahora llega por
primera vez a la Argentina
con su música
renacentista barroca
americana, en una gira
que comienza en Santa
Cruz de la Sierra, Bolivia,
y que abarcará
también Montevideo.
"Queremos
transmitir un mensaje
de paz en tiempos de
desesperanza y reivindicar
la identidad de un pueblo
oprimido, pero que resiste
y revive aquella utopía
que los misioneros jesuitas
trataron de construir
en el medio de la selva",
dice la religiosa.La
Orquesta y el Coro de
San Ignacio de Moxos
comenzarán sus
actuaciones en el país
el martes 21 de junio,
con un concierto en
la embajada de España,
que, junto con la embajada
de Bolivia en la Argentina,
auspician la gira. El
miércoles 22
brindarán un
concierto en el Colegio
del Salvador (Callao
entre Lavalle y Tucumán)
y se presentarán
también en el
Museo Nacional de Arte
Decorativo, en La Plata,
en Rosario, en Córdoba
y en Villa Soldati,
en un barrio pobre donde
viven inmigrantes moxeños.
Para Miguel Frías,
responsable de la organización
de esta gira internacional,
es en la Amazonia boliviana
donde el legado cultural
de los jesuitas –tanto
a través del
arte y la arquitectura
como de la música
y la tradición
de coros y luthiers–
se mantiene realmente
vivo. "Además
del repertorio, lo que
los hace singulares
son sus instrumentos.
La escuela tiene incluso
un taller para el aprendizaje
del oficio, que desean
perpetuar", dice.
CATEQUIZACIÓN
Otra
característica
que los identifica es
la inclusión
en todos los conciertos
de una parte folklórica,
con flautas, percusión,
trajes tradicionales,
máscaras y danzas.
"Es algo que cautiva
al público, porque
el folklore moxeño
es de enorme vistosidad,
y de esas dos partes
constarán los
conciertos que ofreceremos
en nuestra gira",
dice la joven directora
Raquel Maldonado, una
paceña que reúne
talento y formación
académica, y
que llegará a
Buenos Aires junto con
35 músicos, más
la religiosa María
Jesús Echarri
y Piotr Nawrot, una
eminencia en barroco
misional americano que
inició el arduo
proceso de recuperación
del archivo musical
de Moxos, como hizo
antes con el de las
misiones de Chiquitos,
también en el
oriente boliviano.En
el país del agua,
San Ignacio de Moxos
es un pueblo ubicado
en la mayor superficie
estacionalmente inundada
en el mundo y, por lo
tanto, de muy difícil
acceso durante gran
parte del año.
LA
ESCUELA
La
escuela cuenta con 280
alumnos de entre 7 y
18 años, que
provienen en su mayoría
de hogares indígenas
pobres y con un alto
grado de marginalidad
social y cultural. La
distribución
espacial de las viviendas,
la iglesia, la plaza
y el cabildo se corresponde
con la que había
hace 300 años.
Como
se sabe, los jesuitas
utilizaron la música
como un elemento de
catequización
muy importante y San
Ignacio de Moxos es
un buen ejemplo. "Este
rescate de la tradición
musical reafirma nuestra
autoestima, nos saca
de la exclusión
y fortalece nuestra
identidad y el orgullo
por el patrimonio maravilloso
que tenemos", dice
Ana María Ruiz,
ex alcaldesa de Moxos
y esposa de Carmelo
Angulo Barturén,
embajador de España
en la Argentina.Las
misiones jesuíticas
de los siglos XVII y
XVIII se ubicaron en
las regiones fronterizas
de los territorios bajo
control español
y portugués,
en un espacio que abarcaba
partes de la actual
Argentina, Uruguay,
Paraguay, Brasil, Bolivia,
Perú, Colombia
y Venezuela.
La
Compañía
de Jesús recibió
el mandato real de hacerse
cargo de las decenas
de asentamientos que,
entre 1570 y 1610, se
crearon para proteger
a los nativos. Estas
agrupaciones pronto
serían conocidas
como "reducciones
jesuíticas".La
vida en ellas se caracterizaba
por un inusual respeto
hacia la persona. Los
jesuitas se convirtieron
en fervientes defensores
de los derechos de las
comunidades que habían
asumido bajo su protección.
La expulsión
de los jesuitas de todas
las posesiones españolas,
decretada por Carlos
III en 1767, interrumpió
la experiencia comunitaria
de las reducciones y
abrió una larga
noche de oprobio para
los pueblos indígenas.
Tuvieron que pasar 217
años para que
los jesuitas regresaran
(en 1984) a las antiguas
misiones de Moxos, concretamente
a San Ignacio. Allí
encontraron una herencia
que –si bien desfalleciente–
nunca había dejado
de latir en el corazón
de aquellas comunidades,
que salvaron buena parte
del patrimonio musical
gracias a Piotr Nawrot,
pero también,
muy especialmente, a
indígenas que
celosamente lo protegieron
tras la expulsión
y que ahora revive gracias
al sueño de una
religiosa ursulina y
de estos niños
y jóvenes dispuestos
a rescatar con sus voces
e instrumentos lo mejor
de semejante legado
cultural.
Por
Carmen María
Ramos
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